Cómo explicar la sutileza de la ofensa encubierta. Cómo identificar esa zona pequeña que existe entre la sinceridad y la crueldad, esa actitud enmascarada en la confianza, ese instante en que el velo social parece caer y dejar al descubierto la crudeza humana, o su miseria.
El criticar es una conducta humana que más que a una inteligencia, remite a una característica vulgar y ordinaria que sería la de “chusmear”. En el diccionario figura la palabra “chusma”: conjunto de gente vulgar. Generalmente tiene una base en la envidia, en el aburrimiento y en las propias frustraciones. Uno proyecta en el otro lo que no le gusta de sí mismo.
Pero quién no ha criticado alguna vez en la vida, quién no ha “chusmeado” alguna vez en la vida. Son cosas que uno dice un día y tal vez al día siguiente se olvidó. Pueden ser cosas livianas y sin importancia o cosas que hablan más del que critica que del criticado ¿no?
Creo que ahí hay un límite. Y creo que atravesar ese límite es perder el respeto. Atravesar el límite de lo permitido dentro de “lo que va y viene” es, para decirlo de una manera gráfica, “mostrar la hilacha”. Eso deja de ser inocente y pasatista y pasa a ser dañino y miserable.
19.11.10
13.11.10
Una vieja reflexión
"¿Por qué hay que dejar de pensar en el otro, si todo es mucho más fácil cuando estamos acompañados? y ¿por qué hay que cerrarse a lo conocido, si sumando lo desconocido nos podemos enriquecer mucho más?
Creo que el secreto está en ser amigo del cambio. Yo los acepto. Me impactan, me provocan dolor, siempre, sea positivo o negativo, pero después lo asimilo y veo la parte que me puede hacer crecer. Porque la vida es dinámica, no es un cuadro estático donde todo se mantiene inamovible hasta el fin de los días. Yo creo que la naturaleza humana es profundamente dolorosa y en cada cambio que enfrentamos, indirectamente se está moviendo algo de nuestra naturaleza, es como revolver una salcita hecha con vino donde el alcohol se evapora, algo se modifica y se pierde, pero se gana y cuánto que se gana, no mi amor??"
26-12-2007
Creo que el secreto está en ser amigo del cambio. Yo los acepto. Me impactan, me provocan dolor, siempre, sea positivo o negativo, pero después lo asimilo y veo la parte que me puede hacer crecer. Porque la vida es dinámica, no es un cuadro estático donde todo se mantiene inamovible hasta el fin de los días. Yo creo que la naturaleza humana es profundamente dolorosa y en cada cambio que enfrentamos, indirectamente se está moviendo algo de nuestra naturaleza, es como revolver una salcita hecha con vino donde el alcohol se evapora, algo se modifica y se pierde, pero se gana y cuánto que se gana, no mi amor??"
26-12-2007
6.11.10
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