25.2.10

Las contradicciones

Después de un largo tiempo, en el que escuchar contradicciones me enojaba, ahora me resulta sumamente interesante. Creo que es la manera de avanzar, es el signo de un posible progreso. Están quienes pueden quedarse en las mismas contradicciones toda la vida y aquellos otros que las aprovechan como resortes para pasar a otra cosa.
Si además pensamos qué es una “contradicción”, cómo se compone y hasta el sonido de su significante mismo, nos encontraremos con una perlita. Pensemos, una contradicción se arma de dos enunciados opuestos, ya sean ideas, sean conductas o una mezcla de ambas cosas, nunca es algo coherente entre sí. Podríamos pensar que algo afirma y algo niega, aun sin querer que así fuese. Por otro lado tenemos el significante “contra-dicciones”, contra-decir. Nos podemos preguntar entonces, ¿contra qué decir? ¿contra el decir de quién? ¿cuál es “el decir” propio dentro de mi contradicción y cuál el ajeno?

Hasta la próxima!
Con amor, Ana

23.2.10

Cadenas de pensamiento

Primero te aferrás a ellas creyendo que si las soltás o no las rememorás cada tanto, caerán en el olvido y eso te quitará historia. Las repetís una y mil veces en tu cabeza. Repasando cada detalle, cada palabra, cada eslabón que la conforma. Luego de mucho recorrer y no sin hastío (sino precisamente por él), percibís un leve alivio al “dejar ir”, casi disimuladamente, casi involuntariamente, un recuerdo. Mejor dicho, el recuerdo es justamente lo que queda, lo que dejamos ir es toda la cadena y concatenación de hechos que se han vuelto insoportables de tanto repasarlos. La primera vez que esto suceda parecerá un hecho fortuito, algo anecdótico y seguramente recaerá en “cadenas” poco significativas. Me arriesgaría a decir que al tiempo te encontrarás encadenado en otra. Es allí cuando esta idea comienza a tomar valor. Como en un juego de obstáculos, a medida que avanzamos, nos encontramos con mayores dificultades. Ahora las “cadenas” son más gruesas y están hechas de fibras más intrínsecas a nosotros. Pese a esto, nos atan. Entonces recordando aquella primera vez, pensamos que es una cuestión de formas y no de contenidos. Intentamos aplicar el ejercicio de “desamarrarnos”. No sin dificultad, no sin temor. Temor a dejar ir recuerdos importantes. Temor a despojarse de lo innecesario. Olvidando quizás, que todo ha pasado también por el cuerpo y dejó su impronta. Temor a lo que vendrá. Porque es exactamente allí, frente a la posibilidad de soltar historias, que se abren paso nuevas ideas y emociones.

Creo que las vacaciones tienen ese plus. Ofrecer un nuevo escenario. Cortar con la inercia rutinaria y conocernos fuera de la obligación y lo establecido. Nos brindan la posibilidad, cada tanto, de ver qué cosas queremos traer de nuevo en la valija y cuáles no nos interesan más.

Con amor, Ana

22.2.10

Isla de Margarita. Carnaval en Juan Griego. Playa Caribe y atardecer en Juan Griego. Venezuela





Juan Griego, ubicado a orillas de una bahía del nordeste de la Isla de Margarita, es la ciudad y puerto más septentrional de toda Venezuela, por eso acá se aprecia el mejor atardecer del país.

Playa Colorada y Las Carmelitas. Venezuela




En la costa caribeña se encuen-tran playas especta-culares, desde donde podés ir a las islas cercanas en botes. Por ejemplo, desde Playa Colorada podés ir hacia Las Carmelitas. Una playa pequeña, para disfrutar del caribe en soledad, salvo algunos lugareños... pero estos no son justamente personas! las iguanas quieren participar de tu campamento y se te vienen encima, son muy difíciles de espantar!

Playa Manare. Venezuela


Esta localidad está situada dentro del Parque Nacional Mochima, en el extremo noroeste de la península de Manare, estado Sucre. Venezuela

4.2.10

Vacaciones

Los placeres no tienen dueño!

Me voy a la playa venezolana! después les cuento
Los quiero, Ana

2.2.10

Arte

¿Qué es el arte? Muchos se preguntarán lo mismo ¿no? Pero… ¿a quién se le ocurrió definirlo?
Ese intento cae en lo que justamente considero lo contrario de esa actividad humana.

Con amor, Ana